2021 ha sido el primer año en el que he ejercido enteramente como abogado independiente. Hace ya dos años y medio que dejé la política activa y este año que acaba de terminar era clave para asegurar el objetivo de reciclarme profesionalmente y salir adelante.
Por suerte, 2021 ha cumplido con las expectativas. Me he consolidado como abogado, ha empezado a sonar el teléfono regularmente y he ido acumulando clientes y experiencia. Este es mi resumen del año:
1. Acudí como letrado a 13 vistas civiles, 5 penales (por delitos leves) y 1 contencioso-administrativo (por una reclamación de responsabilidad patrimonial al Ayuntamiento de Madrid).
2. Asesoré a varias startups, en particular, en el sector de la movilidad.
3. Colaboré con una VC basada en Londres.
4. Redacté varios contratos mercantiles.
5. Inicié una mediación.
6. Asesoré a una empresa mexicana interesada en el mercado español.
7. Hice consultoría política.
8. Colaboré con un despacho de abogados basado en Hamburgo.
9. Inicié conversaciones para asesorar en una herencia.
10. Y, por supuesto, respondí a una infinidad de consultas (muchas de ellas de alquileres y desahucios) que luego no tuvieron continuidad.
Mi especialidad como abogado, pues, se enfoca cada vez más a las startups, los juicios, la resolución de conflictos, los contratos, la asesoría política y, también, las herencias.
El objetivo para 2022 es seguir creciendo y, con un poco de suerte, fundar un despacho.
Te deseo un Feliz Año y todo lo mejor en 2022.






